¿Las adicciones comparten orígenes genéticos comunes con otros trastornos de conducta?
Un análisis genético realizado en más de dos millones de personas revela que los riesgos de adicción a sustancias no dependen únicamente de factores específicos para cada producto. Los trastornos relacionados con el consumo de drogas, alcohol o tabaco aparecen con frecuencia juntos y comparten una gran parte de su origen genético con otros comportamientos marcados por la falta de control, como la hiperactividad, los trastornos de conducta en niños o las conductas de riesgo en adultos. Estos vínculos sugieren que la vulnerabilidad genética a las adicciones se explica en gran parte por una predisposición más amplia a la impulsividad y a la desinhibición conductual.
Los investigadores han identificado que casi el 80% de las influencias genéticas en los trastornos relacionados con el alcohol y hasta el 70% para otras adicciones son comunes a varias sustancias y comportamientos. Esto significa que una persona genéticamente predispuesta al alcoholismo también tiene un mayor riesgo de desarrollar otras formas de adicción o trastornos de conducta. Sin embargo, cada sustancia conserva también una parte del riesgo genético que le es propia, relacionada especialmente con la forma en que el cuerpo metaboliza o reacciona a esta sustancia. Por ejemplo, ciertos genes influyen específicamente en la dependencia al alcohol actuando sobre enzimas que descomponen esta molécula, mientras que otros genes afectan la sensibilidad a la nicotina modificando los receptores cerebrales.
Al estudiar simultáneamente estos diferentes trastornos, los científicos han podido descubrir nuevos genes implicados en las adicciones, algunos de los cuales nunca antes se habían asociado con estos problemas. Este enfoque global también ha permitido comprender mejor los mecanismos biológicos subyacentes. Los genes identificados suelen estar activos en áreas del cerebro relacionadas con la comunicación entre neuronas, el transporte de moléculas en las células o la regulación del estado de ánimo. Algunos de estos genes son incluso el objetivo de medicamentos ya utilizados para tratar las adicciones, como la naltrexona para el alcoholismo o la vareniclina para el tabaquismo.
El estudio muestra también que los factores genéticos comunes a las adicciones y a la desinhibición conductual explican una parte importante de los riesgos de desarrollar estos trastornos. En cambio, las variaciones genéticas específicas de cada sustancia permiten predecir con mayor precisión el riesgo de adicción a esa sustancia en particular. Así, una persona podría tener una predisposición general a las adicciones, pero también vulnerabilidades específicas según los productos.
Estos resultados subrayan la importancia de estudiar las adicciones no de forma aislada, sino considerando sus vínculos con otros trastornos de conducta. Este enfoque podría mejorar la prevención y el tratamiento, enfocándose tanto en los mecanismos comunes como en los específicos de cada sustancia. Además, abre el camino a herramientas de detección genética más precisas, capaces de evaluar el riesgo global de adicción, así como las sensibilidades individuales.
Références
Origine de l’étude
DOI : https://doi.org/10.1038/s44220-026-00608-6
Titre : Multivariate genetic analyses of 2.2 million individuals reveal broad and substance-specific pathways of addiction risk
Revue : Nature Mental Health
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Holly E. Poore; Chris Chatzinakos; Brittany Leger; Jean Gonzalez; Travis T. Mallard; Fazil Aliev; Alexander Hatoum; Irwin D. Waldman; Sandra Sanchez-Roige; Abraham A. Palmer; K. Paige Harden; Danielle M. Dick; Peter B. Barr